| Artículos | 01 ABR 1999

ADL Oxford

Tags: Histórico
PC basado en el microprocesador AMD K6 III a MHz
Eugenio Barahona.
Gracias a la combinación de potencia de cálculo, versatilidad y la enorme cantidad de software disponible para la HP-48, estas calculadoras-ordenador se han extendido por todo el mundo. Son ampliamente utilizadas por estudiantes de carreras técnicas e ingenieros, y existen miles de aplicaciones disponibles para casi cualquier campo de la ciencia y la tecnología. A través de este artículo trataremos de establecer un punto de referencia para los usuarios de estas máquinas en nuestro país.

Desde la aparición en 1967 de la primera calculadora técnica de Hewlett Packard se ha recorrido un largo camino. Tanto HP como sus competidores han sacado al mercado nuevos modelos, y se ha aumentado asombrosamente la potencia de cálculo de estas pequeñas máquinas, su velocidad y su memoria. Además, hoy en día cualquier calculadora técnica competitiva se debe poder programar. Y de ahí precisamente viene el gran éxito de la HP-48. La existencia de una enorme cantidad de programas para campos específicos desarrollados por sus incondicionales usuarios, unida a la potencia de cálculo que posee, hace que sea muy difícil encontrar algo que no se pueda resolver con ella.
Ningún modelo de otras marcas posee la cantidad de usuarios que tienen las HP-48 y, por lo tanto, no existen tantos programas ya hechos, ni tantos foros, grupos de news, páginas web, etc... donde acudir en caso de tener dudas o buscar la solución a un problema.
Por supuesto, no todo son ventajas; también existen inconvenientes. El principal es la dificultad que entraña dominar la gran cantidad de características que posee. Aprender su manejo básico es una tarea rápida, pero dominar todos sus aspectos no lo es tanto. Lo primero que impresiona a todo nuevo usuario de la máquina es el grueso manual que se entrega: más de 500 páginas divididas en 30 capítulos y 8 apéndices. ¡Y eso que no habla prácticamente nada de cómo programarla!, para lo cual se vende por separado otro libro incluso más grueso. Mucha gente debido a esto no pasa de la “guía de iniciación rápida” que también se entrega, y que, aunque les permite manejarse con la HP-48 en las tareas más comunes, no les permitirá aprender a usar las características más complejas e interesantes.
La existencia de una cantidad enorme de software disponible puede dejar de ser una ventaja para convertirse en una pesadilla a la hora de decidirse por alguna aplicación concreta que necesitemos. Basta buscar algún tipo de programa en Internet o en las colecciones existentes para, probablemente, encontrar varios muy similares, casi todos con instrucciones en inglés o francés y no saber por cuál decidirse.
Esta sección nace para orientar a los lectores interesados en las HP-48, ofreciendo lecciones sobre el manejo de la máquina, trucos, comparativas y comentarios de software relacionado con ella; contestando a preguntas e, incluso, más adelante enseñando cómo programarla. Esperamos que le ayude a conocerla mejor y a sacarla un mejor provecho.
Está especialmente enfocada hacia el mundo universitario y, cualquier tipo de comentarios y sugerencias relativas a la sección serán bienvenidos. Si en algún momento desea colaborar con nosotros enviándonos programas que haya desarrollado y que estén debidamente documentados (qué hacen y cómo se manejan), en la medida de lo posible se incluirán en el CD-ROM de la revista e incluso se podrán comentar en el apartado de software dentro de esta misma sección.

Manejo
La notación polaca inversa
Una de la primeras dificultades que se encuentra un usuario novel de la HP-48 cuando empieza a utilizarla es la “extraña” manera que tiene de operar. Cualquier operación sencilla al principio resulta incómoda. Como veremos enseguida, tras un corto periodo de adaptación, esta operativa resulta mucho más rápida, cómoda y lógica que la habitual a la que las calculadoras “tradicionales” nos tienen acostumbrados.
La manera de realizar operaciones con la HP-48 es conocida como Notación Polaca Inversa o RPN (Reverse Polish Notation). A los dispositivos que utilizan este tipo de notación se les denomina calculadoras basadas en pila o simplemente calculadoras RPN.
En una calculadora convencional sumaríamos 3 y 2 introduciendo un 3, pulsando la tecla “más”, introduciendo un 2 y después pulsando sobre la tecla “igual” para obtener el resultado en la pantalla. En una calculadora basada en pila como la HP-48, el proceso sería el siguiente: se introduciría un 3, se pulsaría “Enter”, se introduciría un 2 y se pulsaría la tecla “más”, obteniendo directamente el resultado. Fíjese el lector que no hay necesidad de pulsar la tecla “igual”. De hecho, la HP-48 no posee esta tecla, lo cual puede confundir a muchos usuarios que no están acostumbrados. Además, la otra característica importante de las operaciones basadas en pila es que siempre se deben introducir los argumentos de una operación antes que el propio operador, lo cual si uno se para a pensarlo, es mucho más lógico. Usted no puede sumar dos números sin conocerlos previamente. Se podría decir que la notación convencional trata de adaptarse a la manera que los humanos tenemos de leer las operaciones (se lee 3 + 2), mientras que la notación RPN intenta eliminar pasos efectuando las operaciones como realmente las pensamos (para calcular 3+2 se necesita conocer el 3, el 2 y luego sumarlos).
La verdadera potencia de la notación RPN se experimenta a la hora de realizar operaciones complejas que implican tener que usar paréntesis para establecer prioridades en los cálculos. Esto es así porque las calculadoras RPN disponen de una pila donde se van guardando los diferentes argumentos de las operaciones y donde estos elementos se pueden mover, duplicar, eliminar, etc... de manera que siempre estén disponibles los argumentos necesarios al principio de la misma. En las HP-48 (donde tampoco existen paréntesis para ninguna operación, aunque sí para expresiones algebraicas) la pila proporciona de la manera indicada un medio para almacenar y gestionar todos los resultados parciales de las expresiones, los cuales se van combinando de manera lógica hasta llegar al resultado final.
Este hecho aparentemente trivial de no necesitar paréntesis ni teclas “igual”, acelera enormemente el tiempo necesario para realizar cálculos complejos y fue precisamente por eso por lo que la mismísima NASA utiliza desde las misiones Apolo calculadoras basadas en pila.
Cuando se enciende la HP-48 las líneas numeradas que se pueden ver en la pantalla son precisamente los cuatro primeros niveles de la pila (Figura 2). El nombre “pila” describe de una manera muy gráfica la técnica que se usa en RPN para guardar los argumentos de las operaciones. Este concepto es muy antiguo en el mundo de la programación y ya lenguajes tan vetustos como el Forth se basaban en su uso. Se puede imaginar esta pila como un grupo de libros que se van amontonando. Cada uno representa un nivel de la pila. El libro que está situado encima de todo en el montón representa el primer nivel de la pila, y los que se encuentran debajo de éste son el nivel 2, 3, y así sucesivamente. Técnicamente es lo que se conoce como una pila FIFO (First In First Out: el primero que se mete es el primero que se quita). En cada nivel de la pila se alm

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información