| Artículos | 01 ENE 2004

Acelerar el inicio del PC

Tags: Histórico
José M. Alarcón.
El hardware cada vez es más rápido y potente. Sin embargo, los programas que ejecutamos en él siempre quieren más y la velocidad de trabajo es más lenta. Veremos cómo se puede acelerar el inicio rutinario de nuestro PC con unos sencillos trucos.

Ajustes de la BIOS para ganar velocidad de encendido
- El ritmo de vida actual nos ha acostumbrado a que todo debe estar dispuesto inmediatamente. Antes no solía ser así. Nuestros padres, por ejemplo, cuando encendían la televisión debían esperar un minuto o más hasta que las válvulas se calentaban y el aparato dibujaba la imagen. Hoy ya nada es así. Cuando levantamos el teléfono queremos hablar, al encender el coche nos ponemos en marcha y, por supuesto, al pulsar el mando de la tele queremos la imagen inmediatamente. Sin embargo todavía cuando encendemos nuestro ordenador debemos esperar como mínimo medio minuto para poder utilizarlo. Un verdadero fastidio. Personalmente una de las cosas que más me gustan de mi Pocket PC es que al pulsar un botón lo puedo usar de inmediato y me molesta sobremanera no disponer de la misma facilidad en el ordenador portátil o en el de sobremesa. Con Windows XP las cosas han mejorado bastante, ya que normalmente en unos treinta o cuarenta segundos disponemos del equipo listo para funcionar. Otros sistemas operativos (Windows 9x/2000, Linux...) tardan muchísimo más en arrancar. Pero si usamos XP, todo lo que podamos acelerar el proceso de inicio será sin duda bienvenido.
Muchas veces el primer retraso que sufre el arranque del ordenador ni siquiera tiene que ver con Windows, ya que es el propio hardware el que lo provoca. Podemos arañar unos segundos ajustando algunas propiedades de la BIOS de nuestro equipo. Tenga mucho cuidado con dónde toca si sigue este consejo, ya que un ajuste mal realizado en este importante componente podría impedir que el sistema funcione con normalidad.
Normalmente para acceder a la BIOS de su ordenador deberá pulsar la tecla SUPR justo después de haberlo encendido. De todos modos si es otra tecla la adecuada lo indicará en la pantalla (tendrá que ser rápido). Una vez en el menú de configuración de la BIOS busque opciones similares a las siguientes (su ubicación y el texto exacto dependerán de la BIOS concreta de su ordenador, pero suelen estar siempre disponibles de un modo u otro):
• Quick Power On Self Test: habilitar este ajuste hace que cuando iniciemos el equipo las pruebas de que todo funciona correctamente en el hardware se ejecuten mucho más rápido. Ello se consigue obviando algunas pruebas de memoria no fundamentales. Se pueden ganar unos cuantos segundos dependiendo de la cantidad de RAM que tengamos instalada. La única pega es que no se detectarán al comienzo posibles problemas con la memoria instalada en placa. Ello no es demasiado preocupante puesto que es poco habitual que se estropee la memoria RAM y, por otra parte, si no está funcionando bien seguro que lo detectaremos a través de inestabilidades en el sistema.
• Orden de comienzo (Boot sequence): lo habitual es que el orden de comprobación de las unidades de almacenamiento no incluya a nuestro disco duro en primer lugar. Es común que primero tenga preferencia el arranque desde un CD-ROM o un disquete y luego desde el disco duro. Esto está bien para asegurarnos de que, si no tenemos un sistema operativo instalado, al menos podamos instalar otro desde uno de estos medios extraíbles. Si cambiamos el orden de comprobación de los dispositivos de forma que el disco duro esté situado en primer lugar ya no se realizarán búsquedas en otras unidades, arrancando inmediatamente el sistema operativo que haya en el disco duro. Esto nos permitirá ganar unos preciosos segundos.
• Detección automática deshabilitada: las placas base más comunes son capaces de gestionar hasta cuatro dispositivos de almacenamiento IDE (dos por cada controladora IDE en placa), tales como discos duros o unidades ópticas. Por otra parte, el ajuste por defecto de muchas BIOS del mercado es buscar cada vez que se enciende el sistema los posibles dispositivos conectados a las controladoras. Si sólo disponemos de un disco duro y un DVD o CD-ROM (cosa muy habitual) es absurdo que se busquen en cada inicio nuevos dispositivos. Podemos deshabilitar la búsqueda de los dispositivos inexistentes ajustando None en lugar de Auto los valores de detección de aquellos huecos que queden libres en la controladora. En la figura anterior podemos ver cómo se ha hecho esto para el dispositivo secundario de ambas controladoras.
Asegúrese de que sabe lo que hace antes de cambiar estos ajustes o algún dispositivo podría dejar de funcionar. Si esto ocurre siempre puede volver a entrar en la BIOS y dejarlo todo como estaba antes de los cambios.
Con estos pequeños consejos podemos ganar ya unos pocos segundos al encender el ordenador, antes siquiera de que entre en juego el sistema operativo.

Elimine programas de inicio innecesarios
- Aunque no seamos conscientes de ello, cuando el sistema operativo se inicia, aparte de las bibliotecas del propio sistema, hay otros programas que se cargan en segundo plano y que pueden llegar a ralentizar bastante el inicio. Muchos de ellos son utilidades como antivirus, cortafuegos y otras herramientas que nosotros hemos instalado. Otros sin embargo son programas de dudoso interés que se incorporan de manera automática a través de otras aplicaciones. Por ejemplo, las tarjetas gráficas suelen incluir un menú gráfico al lado del reloj para acceso rápido a su configuración (algo que casi nunca tocaremos), los reproductores multimedia pueden colocar utilidades de sonido residentes en memoria... Todos ellos son en general innecesarios y, dado que no los solemos utilizar, lo único que hacen es ocupar memoria y ralentizar el inicio de nuestro sistema. Lo mejor que podemos hacer es impedir que se carguen.
Windows 98, Me y XP incluyen una herramienta llamada Utilidad de configuración del sistema que nos será de gran ayuda en esta tarea eliminatoria. Dicha utilidad no tiene asignado icono de acceso directo alguno por lo que hay que invocarla desde la opción Ejecutar. Para ello pulse la tecla de Windows y la R simultáneamente (o vaya a Inicio » Ejecutar) y en el diálogo que aparece escriba simplemente MSConfig (como en la figura anterior). En la ventana que aparece vaya a la pestaña situada más a la derecha (Inicio) y verá una lista con todos los programas que se cargan en el inicio del sistema (seguro que se sorprende de la gran cantidad de ellos que hay). Puede desmarcar aquellos que crea que no son útiles. No hay ninguna receta mágica para averiguar cuáles son útiles y cuáles no. De hecho es posible que al desmarcar alguno de ellos otro programa deje de funcionar. Si es así sólo tiene que volver a marcarlo y reiniciar. En cualquier caso es muy probable que no necesite muchos de ellos. Por ejemplo, algunos programas como los especializados en grabación de CD precargan módulos en el inicio para luego ejecutarse más rápidamente cuando los vaya a utilizar. Si no los utiliza a menudo puede obviar esta precarga. Luego tardarán más en ejecutarse por primera vez pero su sistema se iniciará con mayor velocidad. Haga unas cuantas pruebas para ver qué ocurre y averiguar si le compensa la ganancia de tiempo en el inicio.
MSConfig, lamentablemente, no está incluido en Windows 2000, por lo que este truco no les valdrá a los usuarios de este sistema operativo.

Elimine los servicios que

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