| Artículos | 01 MAY 2011

6 núcleos a precio de saldo

Tags: Histórico
AMD Phenom II X6 1100T
Alfonso Casas.
Aunque lejos del rendimiento ofrecido por los Extreme Edition de Intel, los seis núcleos del procesador Phenom son interesantes para entornos de juegos, tareas de codificación de vídeo y procesos en paralelo.

Puede que Intel haya batido a AMD a la hora de ofrecer los primeros procesadores con seis núcleos dirigidos al mercado residencial, pero desde AMD insisten en que sus soluciones, como la que analizamos (Phenom II X6 1100T), presentan precios mucho más asequibles económicamente hablando. Mientras que el Intel Core i7-990X Extreme Edition de 3,4 GHz de velocidad cuesta alrededor de 929 euros, la opción Phenom II X6 de AMD de 3,3 GHz es posible encontrarla a sólo 199 euros. Para comprender esta sorprendente diferencia de precios conviene tener en cuenta que las arquitecturas de ambos son muy diferentes. En el caso del Intel Core, los seis núcleos se convierten en 12 hilos de ejecución, duplicándose cada “core” mediante el despliegue de la tecnología HyperThreading. En el caso de AMD, cada “core” presenta un solo hilo de ejecución, con lo que no pueden convertirse en 12 núcleos virtuales, que son los que interpreta el sistema operativo. También hay que añadir que Intel opta por ofrecer un total de 1,5 MB de caché L2 y 12 MB de memoria caché L3, mientras que AMD se queda en los 512 KB de L2 por cada núcleo de procesador y la mitad de L3 que la de su rival.

Overclocking
Uno de los aspectos que los dos procesadores tienen en común es el denominado overclocking dinámico. En el caso de AMD, el procesador que estrenó esta característica fue el X6 1090T y, desde entonces, toda su familia Black Edition es compatible con la tecnología definida como Turbo Core, mediante la cual es posible manipular la velocidad de reloj de cada núcleo, gracias a que vienen desbloqueados. De este modo, la velocidad de 3,3 GHz de cada core puede variar en función de la carga del sistema y alcanzar máximos de hasta 3,7 GHz permaneciendo estable el funcionamiento del sistema. Debido a que la tecnología de fabricación empleada por AMD es de 45 nanómetros, frente a los 33 nanómetros de los transistores integrados por Intel, los valores de disipación térmica, véase TDP, son superiores, así como el consumo de energía. Con la configuración de equipo indicada en la tabla, nuestro equipo de pruebas presentó un consumo de 110 vatios en condiciones normales, elevándose hasta los 206 vatios cuando la CPU se encuentra trabajando al cien por cien de sus posibilidades.

Valoramos su rendimiento
A efectos de rendimiento, el Black Edition de AMD optimiza de forma significativa los diferentes estados del sistema, con el fin de mejorar el consumo de energía en cada instante. Sin embargo, el índice obtenido con nuestra suite PC WorldBench, basada en la ejecución de aplicaciones en modo multitarea, todas ellas basadas en la vida real, alcanzó el valor de 133. Es significativo saber que el procesador Core i7-980X Extreme Edition de Intel de seis núcleos alcanzó el valor de 157 (meses atrás en nuestras pruebas), muy por encima de lo ofrecido por el Phenom II X6. Con el fin de comprobar la mejora de rendimiento cuando tenemos la función Turbo activada y sus núcleos corriendo a 3,7 GHz (en lugar de 3,3 GHz), repetimos toda la serie de pruebas para comprobar si la mejora llega a ser sustancial. Para ello, es necesario acelerar la velocidad de los núcleos de la CPU. Todas las placas base ofrecen desde la BIOS esta posibilidad de overclocking, mientras que muchas otras disponen de algún botón físico que facilita esta labor. También es posible recurrir a la herramienta gráfica que desarrolló AMD en su día, denominada Overdrive, disponible de forma gratuita y válida para entornos Windows. Desde este punto es posible comprobar las velocidades de cada núcleo, sus temperaturas, voltajes, velocidades de giro de los ventiladores y otros aspectos de interés que podrán ser manipulados.
Los resultados con el sistema acelerado apenas mejoran 3 décimas, suponiendo un pequeño extra cuando se trata de acelerar la ejecución de procesos relacionados con la codificación de vídeo, pero poco más. Para este caso, los valores se aproximan al rendimiento ofrecido por los modelos Intel Core i5 con tecnología Sandy Bridge, los cuales se encuentran en el margen de 131 a 137, según configuración, con memoria RAM y disco duro de sistema muy similares.

Seis núcleos para juegos
AMD posiciona su familia Black Edition como la elección más idónea para los usuarios entusiastas de los juegos. Con la configuración indicada, el juego World in Conflict (un título de estrategia en tiempo real basado en DirectX 10), con resolución fijada a 1920 x 1200 píxeles, y los filtros AA y AF a 4x el rango de fps fue de 62, mientras que con el Core i7-980X se alcanzan los 78 fps, utilizando en ambos casos la misma tarjeta gráfica Radeon HD 6970. Otros dos juegos más nos confirmaron que la diferencia de rendimiento entre ambas plataformas se encuentra situada en el 32 por ciento a favor de Intel. Con el título Dirt 2 de Codemaster, uno de los juegos más populares basados en la API Direct X 11, y con Turbo Core activado, alcanzamos los 76,5 fps a la resolución anteriormente indicada. Dado que el Intel Core 980X se queda en los 74,2 fps, las diferencias en esta ocasión son mínimas, pero a favor del procesador de AMD. Por curioso que parezca, si deshabilitamos el Turbo Core, el rango de fps cae en torno a los 7 fps, lo que indica que el incremento de rendimiento es significativo manejando la función dedicada de los Black Edition. Así pues, es una buena elección para entornos de juegos, siempre que el sistema vaya acompañado de un modelo de gráfica de última generación, como la Radeon HD 6970 que empleamos en nuestras pruebas, con 2 GB de memoria gráfica dedicada.

Valoración final
El Phenom II X6 1100T de AMD es actualmente la CPU con seis núcleos tope de gama que AMD tiene en su catálogo de procesadores “Black Edition”. Su arquitectura de fabricación sigue siendo de 45 nanómetros, lo que provoca que su disipación térmica no esté tan optimizada como en los Intel Core. A nivel de compatibilidad, cabe destacar la utilización de encapsulado estándar válido para zócalos AM3, lo que garantiza su funcionamiento en sistemas con CPU AMD de estos últimos años. También es compatible con los módulos de memoria DDR3 a 1333 MHz.
Para los que quieran obtener el máximo rendimiento, en líneas generales, la opción de AMD es interesante para los sistemas que tengan que desarrollar una gran carga de trabajo ejecutando varios procesos en paralelo, para lo que el Phenom II X6 aprovechará los seis núcleos de ejecución. La tecnología PowerNow demuestra una vez más su buen hacer ofreciendo rendimientos escalables que se adaptan a las necesidades del sistema en cada instante y equilibrando los consumos de energía. Sin embargo, nuestras pruebas desplegadas en ambas plataformas (Intel y AMD) nos confirman que, a pesar de la sustancial diferencia de precio, los Intel Core Extreme Edition siguen estando muy por encima de lo que pueden ofrecer a día de hoy los Black Edition de AMD. Tampoco el extra de rendimiento, frente a los Phenom II X4 de cuatro núcleos, parece ser muy sustancial, lo que nos confirma la necesidad de que AMD tenga que migrar su tecnología de fabricación a los 33 nanómetros si qui

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